martes, 15 de julio de 2008

EL LIDERAZGO IDÓNEO EN LA GESTIÓN EDUCATIVA


Lic. Rocio Carrión Ybarra

Los centros educativos son instituciones que necesitan, de manera muy especial, un liderazgo que potencie la fidelidad y la armonía en las relaciones personales. Buena parte del trabajo del docente transcurre sin un control directo --entendido, el control, como ayuda a la eficacia y su trabajo se valora, como mínimo, a medio plazo.
Dirigir y gestionar en la complicada actualidad educativa pide reglas simples que posibiliten la toma de decisiones participativas, compartidas y, sobretodo, eficaces. Para ello, el líder ha de clarificar y cuantificar las responsabilidades.
El líder ha de conocer y escuchar a la institución así como al personal que la integra, potenciar la expresión de los sentimientos y opiniones, y procurar un espacio - tiempo para expresarlos.
Según lo expuesto, el líder ha de propiciar el trabajo en equipo. El liderazgo positivo tiene la capacidad de inspirar en los demás dosis importantes de pasión, energía y, sobretodo, entusiasmo.
Así el líder lejos de mantenerse satisfecho en la ignorancia o aislado de la información, participará del trabajo en equipo, conciliará y diferenciará lo importante de lo urgente, contagiará tenacidad y realismo y tomará decisiones cuando sea necesario con la dosis justa de determinación y serenidad, lo cual posibilitará un centro con un clima de trabajo generador de confianza y compromisos, lleno de sentimientos positivos e inspirador de creatividad.
LIDERAZGO EDUCATIVO
El primer dilema al intentar llevar a cabo investigaciones sobre liderazgo educativo es aclarar el significado mismo del término liderazgo.
En primer lugar, la confusión entre liderazgo y gerencia: ¿estamos hablando de la gestión o la gerencia del colegio, o del liderazgo que se ejerce en los colegios? En muchas reformas educativas recientes se ha tratado de utilizar el idioma de la administración de empresas para hacer que los colegios parezcan más efectivos, pero las investigaciones sobre liderazgo educativo indica que debemos separar estos dos planos, porque los colegios no son empresas.
El segundo factor atañe a las relaciones de poder en nuestros colegios. Parte del problema consiste en que prevalece una visión tradicional de la educación de acuerdo con la cual el poder y la influencia se reparten de arriba hacia abajo.
En tercer lugar confundimos líder con liderazgo. Un líder es una persona, el liderazgo es un proceso, un concepto. Muchos podemos ser líderes, pero el liderazgo puede ser una amalgama resultante del trabajo conjunto de varias personas.
Este liderazgo educativo debe tener dominio para resolver conflictos o problemas que surgan dentro de su institución, aquí mencionó algunas estrategias que se pueden emplear:
• Resolución de conflictos. Indica la necesidad de entender cómo el conflicto empieza y termina, y busca una convergencia en los intereses de los actores.
• Gestión de conflictos. Reconoce que el conflicto no puede resolverse en el sentido de librarse de él; pone el acento en limitar las consecuencias destructivas del conflicto, se limita a los aspectos técnicos y prácticos del esfuerzo e intenta realinear las divergencias.
• Transformación del conflicto. Considera el conflicto como una creación natural de las relaciones humanas que se convierte en un componente de la construcción y reconstrucción transformativa humana, individual y del colectivo. Pone énfasis en la naturaleza dialéctica del conflicto que, aunque presente elementos destructivos, éstos pueden ser canalizados hacia expresiones constructivas
• Negociación. Es una relación de interdependencia, en la que las partes acuerdan en negociar las demandas, con o sin ayuda de un tercero, y utilizando técnicas competitivas o cooperativas.
• Conciliación. Es el procedimiento por el que una tercera persona trata de dar continuidad a una negociación entre los actores que hasta el momento no habían podido negociar; se limita a propiciar que los actores debatan sus diferencias y encuentren soluciones.
• Arbitraje. Es un proceso, parecido a un juicio, en el que los actores solicitan la intervención de un agente imparcial que adopta una decisión y ésta es acatada por las partes.
• Mediación. Los actores aceptan o solicitan la intervención de un tercero para que ayude a conducir un proceso que genere un compromiso mutuo viable y satisfactorio que implique la transformación del estado anterior a uno de mayor calidad.



DIFERENCIANDO LA GESTIÓN ADMINISTRATIVA DE LA EDUCATIVA
La gestión administrativa tiene como el mejor de sus propósitos, ya que a veces ni siquiera el aprendizaje aparece como tal, son sus preocupaciones centradas exclusivamente en el trámite administrativo. Puede ser que el problema se encuentre en la idea generalizada de que los administrativos deben aplicar mecanismos automáticos que garanticen la eficacia. Y éste como el mejor de sus propósitos, ya que a veces ni siquiera el aprendizaje aparece como tal y sus preocupaciones se centran exclusivamente en el trámite administrativo. Puede ser que el problema se encuentre en la idea generalizada de que los administrativos deben aplicar mecanismos automáticos que garanticen la eficacia.
La gestión educativa se puede entender como la organización institucional, en donde su ámbito educativo implica la significación académica y compartida del propósito por parte de los actores y, dada su naturaleza, también implica la transformación permanente de normas, estructuras, estrategias de interacción para lograr ese mismo propósito.
Entonces, la dirección de los cambios estructurales de la gestión es hacia cualidades y condiciones educativas. Dentro de este marco, se pueden decidir las acciones requeridas para moverlas hacia esa dirección educativa.

LA GESTIÓN EDUCATIVA COMO PROCESO DE TRANSFORMACIÓN
El proceso de transformación educativa se considera como la esencia de una gestión educativa, en la que los actores del conflicto, su relación y sus productos se transforman estructuralmente hacia un estado constructivo. Los actores se apropian y construyen nuevas formas de enfrentarse al conflicto y nuevas maneras de relacionarse para generar, posiblemente, un impacto en los usuarios del servicio educativo que ofrecen.
Para lograr éste proceso de transformación es necesario que todo el personal se comprometa al cambio que se ha trazado la institución educativa, para ello es necesario contar con profesionales con talento. De esta manera el rol de la gestión educativa se basará en primer lugar en saber incentivar a los profesionales a su cargo, a asumir con responsabilidad ésta transformación. A continuación se puede apreciar un cuadro comparativo, que ayudará a identificar a los profesionales con talento, que dirigidos bajo un idóneo liderazgo se logrará la transformación , cambios y metas trazadas por la institución educativa, así mismo logrará el impulso y compromiso adecuado en todo el equipo de trabajo a su cargo.
Se hace necesario hacer una comparación con una gestión incorrecta que impide y no logra el cambio en su institución, de otra que posee una actitud positiva frente a los problemas que se presentarán durante su gestión.
Posibles imperfecciones:
• 1.- La forma en la que la institución está organizada.
• 2.- El clima del lugar donde uno desenvuelve su actividad.
• 3.- La escasez de medios disponibles.
• 4.- La competencia.
• 5.- Los retrasos en las gestiones con los diferentes niveles
de la administración educativa.
Una actitud con MIRADA POSITIVA:
• La competencia no es un mal, es un instrumento para mejorar el rendimiento, huyendo de la tendencia al acomodamiento.
• La rutina –el mayor enemigo de cualquier proyecto es removida cuando desde fuera o desde dentro surgen obstáculos, oposición, impedimentos...
• No existen problemas, nunca, sino… ¡¡ocasiones de mejora!!
• La existencia de fracasos en las iniciativas recuerda la necesidad de
diseñar bien los proyectos.
• Un fiasco no debería ser motivo de desánimo, sino un aliento para que la siguiente ocasión fuese correctamente aprovechada.




REFLEXION FINAL
La educación es, sin duda alguna, un instrumento crucial de la transformación social y política. Si estamos de acuerdo en que la paz es la transformación creativa de los conflictos, y que sus palabras-clave son, entre otras, el conocimiento, la imaginación, la compasión, el diálogo, la solidaridad, la integración, la participación y la empatía, hemos de convenir que su propósito no es otro que formar una cultura de paz, opuesta a la cultura de la violencia, que pueda desarrollar esos valores, necesidades y potencialidades, todo ello dependerá de una adecuada gestión educativa dirigida por un liderazgo transformador o de cambios positivos, que logre que nuestra educación en nuestro país sea vista como lo que es, el motor del desarrollo de la sociedad y tengamos asegurado en el futuro excelentes profesionales que no se detengan , sino por el contrario estén siempre en la búsqueda de la superación y a la vanguardia de los avances tecnológicos actuales.

1 comentario:

Horacio Piceda dijo...

Hola Silvia !!!!! Tanto tiempo... me alegro que esten BIEN !
a pablo lo veo a veces por la tele... una alegria enorme volver a contactarnos... mi email es hpiceda@gmail.com por las dudas...
seria un gran placer que puedan venirse el sabado 20 a parana a la joda que estamos organizando !!!
saludos...y escriban